La intervención afecta al cruce de las avenidas del Valira, Valls d'Andorra, Guillem Graell y Pau Claris, puntos estratégicos para el acceso desde Andorra y Puigcerdà.
“"Toca las tuberías para que haya una mejor eficiencia en la gestión y poder ver dónde hay fugas, pero también, con esta bajada de presión, reducimos los reventones."
Se espera que los trabajos finalicen el próximo 13 de marzo. Hasta entonces, el tráfico estará regulado por semáforos para minimizar el impacto en la movilidad urbana.




