El evento, organizado por la asociación Agrat Tàrrega, ha destacado por su espíritu transversal. Entre los participantes se encontraban grupos escolares y una comparsa del Centro Cívico con personas de hasta 93 años, consolidando la fiesta como un espacio intergeneracional.
La sátira local protagonizó los disfraces, con críticas al sistema de recogida de basura o incidentes veraniegos. El desfile terminó en la plaza Major con el discurso de la Reina Carnestoltes, seguido de una cena popular en el Pabellón Municipal de Deportes.
“"¡Reinar y devorar!"
El programa finalizará el próximo martes 17 de febrero con la fiesta infantil La festa dels Poca-Soltes, que espera reunir a 2.200 alumnos tras haber sido aplazada por la meteorología.




