El centro de Tàrrega, especialmente las calles y la plaza del Carme, se llenó de visitantes durante la celebración de Sant Jordi. La jornada, favorecida por el buen tiempo y la coincidencia en día laborable, contó con un mercado que reunió 43 puestos, incluyendo librerías, floristerías y entidades locales.
Entre las propuestas editoriales, se presentaron obras de autores locales como 100 cròniques de Tàrrega y Sento. La vida amb un cromosoma de més. También se realizaron firmas de ejemplares de otros escritores de la ciudad y la comarca, como L’avi que detestava la llet y Canela fina, además de un nuevo cuento de la asociación Guixanet dedicado a las fiestas de la Mercè.
“"La satisfacción es grande porque Tàrrega sea un punto neurálgico y de atracción en la demarcación de Lleida para celebrar Sant Jordi."
Por la mañana, cerca de 300 alumnos de cinco centros educativos de la ciudad participaron en una lectura colectiva en la plaza Major, organizada por el Plan Educativo de Entorno bajo el lema “¡Leemos en la calle!”. Además, la Associació Alba ofreció por primera vez libros de lectura fácil, sumándose a la campaña de Dincat para promover textos más accesibles.
Otro punto destacado fue la inauguración de un toldo de borlas colaborativo en la plaza conocida como el Laberint. Esta instalación, formada por 6.000 piezas elaboradas con 20.000 metros de lana, fue el resultado del trabajo de más de 200 personas y seis entidades locales.




