La capital del Urgell alcanza así los 23 dispositivos de vigilancia distribuidos por todo el municipio. Estas últimas cámaras cubren tanto la zona de parking como las entradas a las piscinas municipales, el pabellón polideportivo y los campos de fútbol.
“"El incremento de cámaras en la vía pública refuerza la labor de los cuerpos de seguridad a la vez que permite controlar el tráfico."
El sistema tecnológico se complementa con cinco lectores de matrículas situados en los accesos principales y en el polígono industrial de la Canaleta. El objetivo es facilitar la identificación de vehículos en caso de incidentes y optimizar la gestión del tráfico urbano.




