El consistorio busca revitalizar el centro histórico con un proyecto integral que incluye la mejora del espacio público, la recuperación del patrimonio, la reactivación económica y el impulso de la vivienda. La Generalitat de Catalunya aportará el 70% del presupuesto, mientras que el Ayuntamiento cubrirá el 30% restante. La resolución de la convocatoria se hará pública el próximo mes de octubre.
Según el concejal de Urbanismo, Gabriel Lacambra, el objetivo es recuperar el casco histórico como un espacio vivo, habitable, accesible, comercialmente activo y socialmente cohesionado. La alcaldesa, Rosa Maria Perelló, destaca que la memoria presentada es "ambiciosa y de máximos" para mejorar la calidad de vida en los ámbitos sociales, económicos y ambientales, fruto del trabajo conjunto con equipos técnicos, empresas de asesoramiento, tejido asociativo y ciudadanía.
El proyecto, bajo el lema "Re forma, Re habita, Re anima... El Centre", se centra en tres ejes principales: transformación física (calles, vivienda, patrimonio, eficiencia energética), transición ecológica (sostenibilidad, adaptación climática, espacios verdes) y acción sociocomunitaria (cohesión, igualdad, salud, mayores, infancia).
Las intervenciones previstas incluyen la regeneración urbana con mejoras de accesibilidad y seguridad en calles como les Piques, Migdia, Sant Agustí y Hospital. También se prevé la rehabilitación de viviendas municipales y privadas, el apoyo a la movilización de viviendas vacías y la recuperación de edificios degradados, especialmente en el entorno de la calle del Mestre Martí.
La recuperación del castillo es uno de los puntos clave, con actuaciones de restauración, accesibilidad y urbanización para convertirlo en un espacio ciudadano y cultural. Además, se mejorará la señalización y los itinerarios patrimoniales del centro histórico.
En el ámbito de la transición ecológica, se plantea el sombreado de calles, la creación de refugios climáticos, la eficiencia energética e hídrica, la renaturalización de la zona fluvial del Ondara y la transformación del entorno del Camp dels Escolapis y el antiguo Escorxador con nuevos accesos y zonas verdes.
En cuanto a la cohesión social, se reforzará el apoyo a entidades, la atención socioeducativa, la cohesión intercultural y la creación de espacios comunitarios, promoviendo programas de salud, envejecimiento activo y actividades culturales.
Finalmente, el proyecto reserva un apartado relevante a la reactivación económica, con programas de inserción laboral, apoyo a nuevos negocios, dinamización del comercio local, una incubadora de economía creativa y artesanal, y estudios de movilidad urbana de mercancías.




