Un libro explora la historia de la discoteca Big Ben en el Pla d'Urgell

Una nueva publicación revisita el legado de la que fue la discoteca más grande de Europa, un punto de encuentro para diversas generaciones.

Imagen genérica de una biblioteca con estanterías de madera y un atril con micrófono, con una iluminación cálida.
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Imagen genérica de una biblioteca con estanterías de madera y un atril con micrófono, con una iluminación cálida.

El Pla d'Urgell fue el hogar de la discoteca Big Ben, un espacio emblemático que ahora es el foco de un nuevo libro que explora su influencia en la cultura y el ocio catalán durante décadas.

La discoteca Big Ben, situada entre Golmés y Mollerussa, fue en su momento la más grande de Europa y un referente cultural y social para muchas generaciones. Este espacio, que el pasado 19 de marzo de 2026 celebró su quincuagésimo aniversario, es ahora el tema central de un libro que recupera su memoria.
El periodista y escritor, conocido por su capacidad de rescatar episodios de la historia contemporánea, ha dedicado su última obra a la historia de Big Ben. El libro, titulado La Catalunya discoteca, ha sido publicado por una editorial que apuesta por llenar vacíos en el mercado literario con propuestas originales.

"El Pla d'Urgell fue la sede de la discoteca más grande del continente, ejerciendo de polo de atracción para formar lo que denomina 'ruta invisible de la fiesta catalana'."

el autor del libro
La obra destaca el papel del Pla d'Urgell como epicentro de una importante ruta de la fiesta catalana, con más de quinientas discotecas entre Cervera y Fraga. Big Ben se erigió como el punto neurálgico de esta ruta, un lugar de encuentro para personas de diferentes perfiles y generaciones durante los años 70, 80 y 90.
Para la investigación, el autor tuvo que realizar una tarea casi arqueológica, ya que en la época de máximo esplendor de la discoteca no existían las redes sociales. La tradición oral, los medios locales y los recuerdos han sido las principales fuentes para retratar una época marcada por la música, el baile y la interacción social.
Después de cerrar sus puertas en 2015, un grupo promotor adquirió la discoteca y la reabrió en 2024. Actualmente, algunas de sus pistas de baile se utilizan para eventos puntuales, mientras que otras partes del complejo, como el restaurante o las pistas de bolos, están pendientes de rehabilitación. Durante la pandemia, su aparcamiento fue utilizado como autocine.