El INS Lo Pla d'Urgell de Bellpuig ha comunicado al departamento de Educación su negativa a participar en esta iniciativa. Esta decisión se suma a la ya expresada por el Alfons Costafreda de Tàrrega y el Ribera del Sió de Agramunt, que también se han mostrado contrarios al proyecto.
De los centros del Urgell, el instituto Manuel de Pedrolo de Tàrrega es el único que, hasta el momento, no se ha pronunciado explícitamente en contra del plan. Sin embargo, fuentes de la comunidad educativa han indicado que la cuestión es objeto de debate interno. Por otro lado, la Escòla d'Ostalaria de Les es el único centro leridano que ha manifestado abiertamente su intención de colaborar con la iniciativa, fruto de la cooperación entre los departamentos de Educación e Interior.
Fuera de las comarcas de Lleida, el instituto Margarida Xirgu de L'Hospitalet también se ha desmarcado del proyecto gubernamental. La Generalitat defiende que la presencia de agentes de paisano y sin armas busca mejorar la convivencia en los centros educativos, un argumento que ha sido cuestionado por sindicatos, asociaciones de familias de alumnos y otras entidades del sector educativo.
“"Los contrarios a este plan consideran que asignar policías supone estigmatizar a los centros y parte del alumnado, en especial al que se encuentra en situación de vulnerabilidad."
Esta propuesta surge en un contexto de conflicto laboral en el sector educativo, con movilizaciones en curso que reclaman mejoras salariales y laborales, así como la reducción de las ratios de alumnos.




