El desfile, que contó con ocho carrozas y una quincena de tractores, fue aprovechado por diversas entidades para lanzar mensajes sociales. La plataforma Pagesos o Conills destacó al exhibir pistachos muertos y roídos bajo los lemas “Volem solucions, no subvencions” y “Ordeig, més fets i menys postureig”, visibilizando la plaga que afecta gravemente a los cultivos.
Cinco de las carrozas pertenecían a centros educativos. El alumnado del Maria-Mercè Marçal denunció la falta de espacio con animales de granja comprimidos, exigiendo ratios más bajas. Por otro lado, las escuelas Àngel Guimerà y Vedruna rindieron homenaje al arquitecto Antoni Gaudí con motivo del centenario de su fallecimiento.
“"la importancia del campesinado para la ciudad y la comarca, a la que rendimos homenaje con esta fiesta que es a la vez un espacio de reivindicación del sector."
El joven agricultor de Altet, Oleguer Castelló, de 18 años y tercera generación de una familia dedicada a los almendros ecológicos, ejerció como pendonista de esta edición. La jornada incluyó un desayuno popular, la bendición de los animales de compañía y el reparto de la escudella preparada por Lo Ranxo de Ponts, que agotó las 150 raciones ofrecidas.
“"un gran orgullo"




