Los Tres Tombs de Tàrrega combinan tradición histórica con demandas agrarias y educativas

La antigua festividad de Sant Antoni, documentada desde el siglo XIV, sirvió de plataforma para denunciar la plaga de conejos y la masificación en las aulas.

Imagen genérica de un desfile de carrozas y tractores en una calle, con elementos de cultura popular.
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Imagen genérica de un desfile de carrozas y tractores en una calle, con elementos de cultura popular.

La ciudad de Tàrrega celebró ayer los tradicionales Tres Tombs de Sant Antoni, una jornada que fusionó la tradición histórica con carrozas reivindicativas que denunciaron la plaga de conejos y la necesidad de reducir las ratios escolares.

El desfile, que contó con ocho carrozas y una quincena de tractores, fue aprovechado por diversas entidades para lanzar mensajes sociales. La plataforma Pagesos o Conills destacó al exhibir pistachos muertos y roídos bajo los lemas “Volem solucions, no subvencions” y “Ordeig, més fets i menys postureig”, visibilizando la plaga que afecta gravemente a los cultivos.
Cinco de las carrozas pertenecían a centros educativos. El alumnado del Maria-Mercè Marçal denunció la falta de espacio con animales de granja comprimidos, exigiendo ratios más bajas. Por otro lado, las escuelas Àngel Guimerà y Vedruna rindieron homenaje al arquitecto Antoni Gaudí con motivo del centenario de su fallecimiento.

"la importancia del campesinado para la ciudad y la comarca, a la que rendimos homenaje con esta fiesta que es a la vez un espacio de reivindicación del sector."

Alba Pijuan · Alcaldesa de Tàrrega
El joven agricultor de Altet, Oleguer Castelló, de 18 años y tercera generación de una familia dedicada a los almendros ecológicos, ejerció como pendonista de esta edición. La jornada incluyó un desayuno popular, la bendición de los animales de compañía y el reparto de la escudella preparada por Lo Ranxo de Ponts, que agotó las 150 raciones ofrecidas.

"un gran orgullo"

Oleguer Castelló · Pendonista de los Tres Tombs