La red de complicidades entre las disidencias en los Países Catalanes (1868-1931)

El análisis histórico revela cómo masones, republicanos, protestantes, anarquistas y feministas convergieron en el espacio del libre pensamiento para desafiar al poder establecido.

Ilustración de un grupo diverso de personas reunidas en un ateneo o espacio de debate a finales del siglo XIX.
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Ilustración de un grupo diverso de personas reunidas en un ateneo o espacio de debate a finales del siglo XIX.

Entre 1868 y 1931, diversas corrientes de pensamiento heterodoxas y disidentes surgieron en los Países Catalanes para cuestionar el poder monolítico de la oligarquía económica, la monarquía y la jerarquía católica.

A partir del siglo XIX, el poder económico, político y religioso, junto con sus verdades absolutas, comenzó a ser abiertamente cuestionado, abriendo paso a posiciones heterodoxas. El bloque de poder dirigente, integrado por la oligarquía (financieros, burguesía industrial y grandes propietarios rurales), la Monarquía y la jerarquía católica, establecía la ortodoxia oficial y la normalidad social.
Situarse al margen de esta versión oficial creó un amplio espacio de complicidad entre grupos muy diversos. Estas disidencias incluían masones, republicanos, protestantes, librepensadores, anarquistas, feministas, socialistas y antimilitaristas. La militancia múltiple y simultánea era habitual, compartiendo un deseo final de emancipación frente al uniformismo y la rigidez impuesta por el poder.
El tradicional anticlericalismo de los republicanos favoreció la aproximación con el protestantismo, visto como símbolo de progreso y modernidad frente al inmovilismo católico. Figuras como la sindicalista y maestra Isabel Vila o el pastor de Maó Francesc Tudurí de la Torre, quien era a la vez jefe local del Partido Republicano y masón de grado 33, ejemplifican esta convergencia ideológica.
Este fermento crítico, que bullía especialmente en grandes ciudades como Barcelona, Palma o València, tenía como referente común la laicidad. Las reivindicaciones compartidas incluían la defensa de la libertad de conciencia y de cultos, la igualdad civil y política, la secularización de los cementerios y la supresión del juramento religioso en actos civiles. Para saber más, se puede consultar la obra Història del protestantisme als Països Catalans (Josep-Lluís Carod-Rovira, 2016), que documenta el arraigo y la influencia de estas confesiones.