Adif tala más de 13.000 árboles por seguridad en la red ferroviaria catalana

Los temporales Harry e Ingrid revelaron la vulnerabilidad de las vías, llevando a la tala de 13.680 árboles entre enero y marzo.

Imagen de unas vías de tren con un árbol caído cerca, simbolizando los daños causados por los temporales.
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Imagen de unas vías de tren con un árbol caído cerca, simbolizando los daños causados por los temporales.

Entre los meses de enero y marzo, Adif ha tenido que talar 13.680 árboles en la red ferroviaria catalana, una medida de seguridad forzada por los efectos de los temporales Harry e Ingrid.

La caída de árboles sobre las vías fue uno de los principales motivos de incidencias durante los episodios de mal tiempo, poniendo de manifiesto la fragilidad de la infraestructura ferroviaria catalana ante las inclemencias meteorológicas. De estos, 8.380 árboles fueron retirados como parte del plan habitual de control de vegetación, mientras que 5.300 adicionales se talaron bajo un plan de emergencia específico por las borrascas. La zona más afectada fue el tramo entre Maçanet y Portbou.
Además de los árboles, los temporales provocaron el derrumbe de muros de contención y taludes, así como deslizamientos de tierra. Estas incidencias obligaron a Adif a establecer cientos de limitaciones temporales de velocidad (LTV) en varios puntos de la red, cuyas consecuencias aún se notan hoy en día. Actualmente, la gestora continúa trabajando en la reparación y el mantenimiento de 130 taludes en toda la red de Rodalies, con unos 360 operarios desplegados.

La fotografía cambia cada día y muchas de estas nuevas limitaciones han estado poco tiempo, por incidentes concretos y ya resueltos.

A principios de marzo, todavía había 216 limitaciones de velocidad vigentes en los 1.200 kilómetros de vías catalanas. Aunque fuentes de Adif matizaron que son limitaciones "temporales" y que la gestora trabaja "a buen ritmo" para levantarlas, fuentes gubernamentales confirmaron que durante el mes pasado se retiraron 78 de estas restricciones. Sin embargo, también se añadieron nuevas, sin que ninguna de las entidades implicadas (Adif, Renfe o la Generalitat) quisiera detallar el número exacto, argumentando la constante variabilidad de la situación.
La previsión es que la semana comience con 179 limitaciones de velocidad activas, una cifra significativamente superior a las 95 LTV que la red suele tener en condiciones de normalidad. Estas limitaciones son una medida de seguridad habitual en los planes de contingencia de Adif, activadas ante alertas ambientales.
Por su parte, Renfe ha implementado cambios operativos para minimizar el impacto de las LTV en los horarios, mejorando las rotaciones y realizando reservas estratégicas. La operadora asegura que el servicio se ha recuperado al 94% respecto al período previo a los temporales, con 846 circulaciones diarias en un día laborable. La normalidad se ha restablecido en la R4 (tramo Sant Vicenç de Calders - Terrassa Nord) y en la R1, mientras que la R2 ha mejorado con los nuevos horarios. El ministro de Transportes, Óscar Puente, expresó su confianza en que las limitaciones temporales de velocidad estén resueltas en junio.
Paralelamente, las obras en el túnel de Rubí, crucial para pasajeros y mercancías, y en el túnel del Garraf, donde se aseguran las estructuras dañadas por la corrosión marina, avanzan según el calendario previsto. Se espera reabrir el tramo más crítico de Rubí a principios de mayo y finalizar las obras en el Garraf en el plazo de tres meses.