Casa Caparrós: Un siglo de comercio con personalidad en el barrio del Segle XX

Desde sus inicios como bodega en 1933 hasta convertirse en un supermercado de barrio, el establecimiento mantiene su esencia.

Imagen genérica de una tienda de barrio tradicional con un letrero antiguo.
IA

Imagen genérica de una tienda de barrio tradicional con un letrero antiguo.

Con casi un siglo de historia, Casa Caparrós, situada en el pasaje de Pere Comerma, ha evolucionado desde una bodega especializada en vino hasta convertirse en un supermercado de barrio, manteniendo su esencia y el trato humano.

El establecimiento, que comenzó su andadura en 1933 de la mano de Antonio Caparrós, abuelo del actual propietario, nació como una bodega. Tras una etapa dedicada al transporte de mercancías en camiones, la familia se centró en el reparto de vino a domicilio y a establecimientos de restauración, llegando a distribuir unos 2.000 litros semanales.
Antonio Caparrós se estableció en Terrassa procedente de Almería, comprando la casa donde aún hoy se encuentra la tienda. El negocio y la familia han crecido juntos a lo largo de las décadas. La segunda generación, con Ana Maria Caparrós y su marido Joan Giménez, comenzó a introducir productos de alimentación, transformando progresivamente el local en un pequeño supermercado.
Una reforma importante en 1992 permitió ampliar significativamente el espacio y la oferta de productos, adquiriendo casas adyacentes. A pesar de la transformación, la esencia de la bodega original se mantiene, con botas y barriles de vino aún visibles.
Joan Ramon Giménez, tercera generación, que trabaja en el negocio desde hace cuarenta años, destaca que la forma de trabajar y el trato cercano son clave para resistir frente a las grandes superficies. La fidelidad de los clientes, que son vecinos habituales, y el asesoramiento personalizado son sus principales valores.