Los trabajos, que se han alargado durante casi un año, han tenido un coste total de 412.369,51 euros. La intervención técnica se ha centrado en consolidar las piedras del interior del arco y mejorar la estabilidad de los volúmenes de mortero para evitar desprendimientos, respetando siempre el valor arqueológico de la construcción.
“"Es admirable el hecho de que este puente se haya convertido en un verdadero elemento de identidad y cohesión local."
Además de la estructura principal, se ha adecuado el entorno con la limpieza de los accesos y la pintura de las barandillas metálicas. Al evento han asistido autoridades como la alcaldesa Maria Dolors Conde y representantes de los municipios de Castellbisbal y Martorell.




