El primer capítulo de la serie reconstruye los ataques ocurridos en 2020, durante el confinamiento estricto por la COVID-19. Aprovechando el vacío de las calles, el agresor acabó con la vida de al menos cuatro personas que pernoctaban en la vía pública, utilizando objetos contundentes como barras de hierro o martillos.
La detención se produjo tras un último crimen con testigos, quienes facilitaron la descripción del sospechoso a los Mossos d'Esquadra. Los agentes rastrearon su huida en transporte público hasta la Floresta, localizándolo finalmente en una caravana situada en el barrio de les Planes.
El autor de los hechos, que tenía 35 años en el momento de los crímenes, confesó su autoría durante el juicio. Fue condenado a 63 años de cárcel por los asesinatos cometidos en una ciudad de Barcelona prácticamente paralizada por la crisis sanitaria.




