Desarticulada una banda de ladrones multireincidentes activa en la red de autobuses de Terrassa y Barcelona

Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona han detenido a 8 personas por una veintena de hurtos en el transporte público.

Imagen genérica de un detalle policial en un autobús.
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Imagen genérica de un detalle policial en un autobús.

Una operación conjunta de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona ha desmantelado una banda criminal con una veintena de hurtos en la red de transporte público de Terrassa y Barcelona.

Un equipo conjunto de Investigación de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Urbana de Barcelona, con la colaboración de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), ha puesto fin a un grupo criminal vinculado a una veintena de hurtos en la red de transporte público de Barcelona y Terrassa. El operativo, enmarcado dentro del Plan Kanpai, ha culminado con la detención de 8 personas en dispositivos realizados en la capital catalana, en la cocapital vallesana y en Manresa.
Se les relaciona con doce hechos en Barcelona y cuatro en Terrassa. Según la investigación, los arrestados colaboraban habitualmente en los robos, principalmente de teléfonos móviles, carteras y tarjetas bancarias. La investigación se inició en el primer trimestre del 2026 al detectar una "elevada incidencia de delitos" con un modus operandi similar en Sabadell y Terrassa. El grupo se considera desmantelado, ya que "a día de hoy no se ha vuelto a constatar su actividad delictiva", según fuentes policiales.
Esta banda de Terrassa forma parte de las cinco grandes organizaciones desmanteladas dentro del Plan Kanpai, que ha investigado a 136 personas y ha detenido a 85, con un total acumulado de 628 antecedentes policiales. La metodología policial se ha basado en el análisis del fenómeno, la investigación de los autores más activos, el estudio de denuncias, imágenes de TMB, estudios fisonómicos, seguimientos y reconocimientos por parte de las víctimas.
Los autores actuaban principalmente en autobuses con alta densidad de pasajeros, seleccionando víctimas vulnerables. Utilizaban técnicas como la "muleta", la actuación coordinada, la generación de aglomeraciones y el acercamiento con falsos pretextos de ayuda, especialmente a personas mayores. Los objetos sustraídos, como teléfonos móviles y carteras, se utilizaban posteriormente para cometer estafas y compras fraudulentas.