La investigación se inició cuando los agentes comprobaron que numerosos terminales robados en entornos de ocio daban señal de GPS en un piso de la avenida Catalunya de Rubí. La pareja realizaba hurtos y tirones en discotecas y fiestas mayores de localidades como Mataró, Salt, Igualada, Lleida o Reus.
La detención se efectuó el 1 de marzo, tras interceptar el vehículo de los sospechosos con cuatro móviles recién robados en Mataró. En el registro de su vivienda se halló documentación falsa y una libreta con fechas de eventos festivos y precios de reventa de los dispositivos.




