Desde su creación en 2009, el centro abastece a clínicas de España y Portugal. Elena Burjachs, directora de operaciones, señala que la profesionalización del servicio ha sido clave para sustituir las transfusiones improvisadas por procesos higiénicos y controlados.
“"Hacemos un llamamiento a los propietarios de gatos. Es un proceso corto, controlado y el animal no sufre."
A diferencia de los perros, donde el stock es más estable, la sangre de gato tiene una rotación inmediata. Los equipos móviles del banco recorren el territorio realizando unas 30 extracciones felinas semanales, una cifra insuficiente para la demanda actual.




