La iniciativa, que buscaba poner en valor el patrimonio histórico y atender las necesidades de servicios en la zona, ha contado con el apoyo de varios grupos municipales, pero no ha alcanzado la mayoría necesaria. Durante la sesión, se han expuesto diferentes visiones sobre la viabilidad del proyecto y el estado actual del inmueble.
Los grupos que han votado en contra o se han abstenido han argumentado la necesidad de disponer de informes técnicos previos sobre el coste de la rehabilitación y el estado real de la estructura. Por su parte, el gobierno municipal ha señalado que el espacio podría tener otros fines estratégicos, como la ampliación de servicios sanitarios debido a la proximidad con el CAP Can Llong.
La sesión plenaria ha vivido momentos de tensión, incluyendo una interrupción temporal provocada por la lectura de un manifiesto por parte de ciudadanos presentes en el público, que reclamaban más inversión en equipamientos y la protección del patrimonio local.




