En su alocución con motivo de la diada de Sant Jordi, el jefe del ejecutivo catalán ha puesto énfasis en el proceso extraordinario de regularización de migrantes, asegurando el "pleno compromiso" del Govern para llevarlo a cabo de manera ordenada. Ha destacado que todas las personas residentes en Cataluña merecen los mismos derechos, deberes, oportunidades y responsabilidades, recordando que este proceso afecta a vecinos, padres y trabajadores ya integrados en la sociedad catalana.
“"Todas las personas que viven y trabajan en nuestra casa merecen la misma dignidad."
El presidente ha valorado positivamente la situación actual de Cataluña en los ámbitos económico, moral y social, subrayando su recuperada capacidad de liderazgo y propuesta tanto en España como en el ámbito europeo y mundial. A pesar de reconocer que hay un "camino de mejora" por recorrer, ha afirmado que se está avanzando con determinación en áreas como las infraestructuras, la prevención de incendios, la mejora de los barrios, los centros de atención primaria y el apoyo a familias y empresas.
Asimismo, Illa ha hecho referencia al acuerdo para la "mejor financiación de la historia de Cataluña", poniendo el "bien común por delante". Ha declarado que Cataluña ha superado el periodo de división y confrontación, entrando en una etapa de soluciones para transformar el país, advirtiendo que los retos no se resuelven de forma inmediata.
En un contexto internacional marcado por una "nueva espiral de guerra", el presidente se ha mostrado orgulloso de la "altura moral" demostrada por Cataluña, afirmando que la sociedad catalana no es ajena al dolor y defiende la paz, la diplomacia y el diálogo como únicas vías para abordar los conflictos.
Finalmente, Salvador Illa ha dedicado parte de su discurso al fomento del catalán, destacando la necesidad de optimismo y confianza. Ha asegurado que se está realizando una inversión sin precedentes en la promoción de la lengua, con el objetivo de alcanzar una oferta récord de 150.000 plazas para aprender catalán, considerando cada nuevo hablante como una esperanza y un éxito colectivo para el país.




