El domingo por la tarde, las rutas hacia la cima del Puig de la Creu, situado a 668 metros de altura y dominando Castellar y Sentmenat, registraron el paso de excursionistas y ciclistas. Este lugar es tradicionalmente un punto de referencia para la práctica de ejercicio físico en la naturaleza para los vecinos de la comarca. Según uno de los visitantes habituales, Antoni, no se ha detectado un incremento significativo de afluencia reciente, aunque ya se había observado un aumento en los últimos años, especialmente tras la pandemia.
Las vistas desde la cima son descritas como "privilegiadas", ofreciendo una panorámica del Vallès hasta Barcelona y permitiendo visualizar el mar en el horizonte cerca del atardecer. El verano ha estado marcado por eventos como el incendio que afectó una parte boscosa de Sentmenat, cuyas consecuencias son visibles desde la montaña. Gener Martí, propietario de un espacio cercano, comentó que el fuego afectó más de 200 hectáreas y que, a pesar de estar relativamente lejos, "tuvimos el susto en el cuerpo" por su evolución.
A consecuencia del incendio, el Gobierno español incluyó a Sentmenat en la declaración de zonas afectadas gravemente por una emergencia de protección civil. El Ayuntamiento ha reiterado su voluntad de colaborar en las actuaciones de restauración, prevención y mejora de la resiliencia del municipio.
El susto del incendio no ha disminuido el interés por la zona. El Puig de la Creu se mantiene sin restricciones de acceso para controlar la peste porcina africana, a diferencia de otros municipios de la comarca como Sabadell, Sant Quirze, Sant Cugat, Barberà o Cerdanyola. Esta situación ha llevado a algunos visitantes a ampliar su radio de acción, descubriendo nuevas rutas. Martí señala que es habitual ver a usuarios de Sabadell aparcando en lugares como la Era d'en Petasques para iniciar la subida, y que otros propietarios forestales del entorno también han notado un cierto desplazamiento de excursionistas, aunque "constatarlo con datos es difícil".
El Puig de la Creu es reconocido como uno de los 100 cumbres, lo que atrae a muchos visitantes con el objetivo de completar la lista. Recientemente, se instaló un cartel conmemorativo. El emplazamiento experimentó un pico de visitantes durante el eclipse del 12 de agosto, con cerca de 200 personas. La evolución de la crisis sanitaria y la posible reapertura de otras zonas podrían influir en la dinámica de visitantes, aunque los expertos advierten que se necesita un año sin casos para dar por cerrado el capítulo de la peste porcina.




