La consulta popular de 1986 sobre la continuidad de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) polarizó la sociedad y la política. En Sabadell, la participación fue notablemente alta, con un 68% del censo electoral ejerciendo su derecho a voto. El resultado local fue una victoria clara para el 'No', que obtuvo 49.013 votos (51,2%), superando al 'Sí' con 43.003 votos (44,8%). Esta tendencia se mantuvo en la mayoría de distritos de la ciudad, con la excepción de los barrios del norte (Ca n'Oriac-Can Deu) y del sur (Creu de Barberà-Espronceda-Termes), donde el 'Sí' logró la mayoría.
A nivel estatal, la participación fue del 60%, con el 'Sí' imponiéndose con un 56,8% de los votos (9 millones), frente al 43% del 'No' (6,8 millones). Sin embargo, la victoria del 'Sí' se vio matizada por el hecho de que el 'No' ganó en las cuatro circunscripciones catalanas, las tres vascas y Navarra, así como en la provincia de Gran Canaria, evidenciando las diferencias políticas entre las nacionalidades históricas y el resto del Estado.
El ingreso de España en la OTAN se había producido el 30 de mayo de 1982, bajo la presidencia de Leopoldo Calvo Sotelo (UCD). Esta decisión se tomó en un contexto de creciente tensión de la Guerra Fría, con una política exterior anticomunista por parte de los Estados Unidos. Inicialmente, el PSOE había defendido la postura de 'OTAN, de entrada no', comprometiéndose a convocar un referéndum y a apoyar la salida de la alianza. Sin embargo, tras el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) el 1 de enero de 1986, la dirección del partido cambió radicalmente su posición, defendiendo la permanencia con tres condiciones: no incorporación a la estructura militar, prohibición de armas nucleares y reducción de bases militares estadounidenses.
La campaña por el 'No' en Sabadell fue intensa, con la movilización de diversas entidades cívicas, asociaciones vecinales, sindicatos y partidos de izquierda. El PSC, por su parte, organizó actos con la presencia de figuras destacadas como Javier Solana, entonces ministro de Cultura y portavoz del gobierno, y futuro secretario general de la OTAN. La tensión fue palpable, con protestas en algunos de los mítines socialistas. El PSUC también realizó numerosos actos, con la participación de líderes como Gerardo Iglesias y el alcalde Antoni Farrés.
“"El referéndum de la OTAN ofrecía la posibilidad de una Europa nueva y los resultados ha sido la gran ocasión perdida."
Al día siguiente del referéndum, el alcalde Antoni Farrés valoró los resultados con un sentimiento agridulce. Destacó positivamente la alta participación y la victoria del 'No' en la ciudad, aunque esperaba una diferencia de votos más amplia. También expresó sorpresa y preocupación por la victoria del 'Sí' en algunos barrios, señalando la necesidad de un análisis más profundo. Su reflexión final fue que el referéndum había representado una oportunidad perdida para una nueva Europa.




