El conjunto arlequinado supo sufrir ante un Nàstic de Tarragona que estrenaba a Pablo Alfaro en el banquillo. Aunque los locales dominaron gran parte del encuentro, especialmente durante una primera mitad de alta intensidad, el portero visitante Diego Fuoli se convirtió en el héroe de la noche con intervenciones decisivas.
El enfrentamiento estuvo marcado por la igualdad física y las interrupciones. Durante el segundo tiempo, el ritmo decayó debido a varios choques fortuitos y una incidencia médica en la grada. El Sabadell gestionó los minutos finales para asegurar un punto valioso fuera de casa ante 7.279 espectadores.




