El histórico Teatre Regina de Terrassa, que cerró sus puertas en 1983 para convertirse en un bingo, se prepara para una nueva etapa. Tras un complejo proceso de rehabilitación, los responsables del Centre Cultural El Social encaran la recta final para reabrir el espacio, que contará con 340 butacas. La reapertura, prevista para el segundo semestre de 2026, se financiará parcialmente con una campaña de captación de fondos popular y la colaboración de empresas.
“"Lo que nosotros queremos es abrir un teatro en la ciudad. Será un teatro muy bien situado, con una capacidad para nosotros ideal porque está entre los teatros Principal (601 plazas) y Alegria (237)."
El presidente de El Social, Ricard Figueras, ha destacado la importancia de este nuevo espacio para la ciudad, subrayando su ubicación estratégica y su capacidad, que lo sitúa entre los teatros municipales Principal y Alegria. El objetivo es que el teatro esté abierto a todas las entidades y escuelas de Terrassa, no solo para las producciones propias de la asociación, que agrupa ocho entidades, incluyendo su grupo de teatro, el Esbart Egarenc y la Coral Lamardebé.
El camino hasta la reapertura ha sido un verdadero 'vía crucis'. Desde el cierre de El Socialet en 2006, la intención de rehabilitar el Regina se vio frustrada por la crisis financiera y, posteriormente, por la pandemia de la COVID-19. Figueras, presidente desde 2016, impulsó el proyecto después de la pandemia. Durante el proceso, se descubrió que el espacio nunca había tenido licencia como sala de espectáculos, a pesar de haber funcionado como cine, bingo e incluso una atracción de Guerra de las Galaxias.
La rehabilitación, iniciada en 2020, requirió una licencia de obra nueva, que implicó la renovación completa del tejado de amianto y la estructura del edificio, aumentando significativamente el coste. Las obras del tejado, que se esperaban para tres o cuatro meses, se prolongaron dos años. El presupuesto total se estima en unos tres millones de euros, de los cuales ya se han gastado aproximadamente un millón y medio. Para completar la tercera fase, que incluye la instalación de las butacas y la habilitación de la caja escénica, se necesitan unos 98.000 euros adicionales.
La campaña de donaciones, activa desde hace un mes en la web de El Social, ofrece incentivos como invitaciones a la inauguración, agradecimientos públicos, abonos de temporada o la posibilidad de apadrinar una butaca. Hasta la fecha, se han recaudado más de 15.000 euros. Además, se están buscando acuerdos con empresas catalanas y se espera el apoyo de figuras mediáticas como el cantante Miki Núñez. Aunque no hay una fecha de inauguración fijada, la intención es abrir el teatro este mismo año con los elementos mínimos indispensables.




