La jornada de Viernes Santo en Sant Cugat del Vallès estuvo marcada por el éxito de convocatoria de su Vía Crucis. Tras la celebración de la misa en la iglesia de Sant Pere, la ciudadanía acompañó la procesión por las calles más céntricas de la localidad.
Durante cerca de una hora y media, las oraciones y los cánticos de los asistentes fueron el hilo conductor de esta caminata de fe. Según los datos facilitados por la parroquia, la tradicional cita reunió a más de 900 personas, consolidándose como un evento destacado en el calendario religioso local.
El Vía Crucis, que conmemora las 14 estaciones del camino de Jesús desde la Pasión hasta su muerte, se recuperó hace más de dos décadas en la ciudad. El recorrido se inicia y finaliza en la iglesia del Monasterio, atravesando calles emblemáticas como la calle Major, Sabadell, Pep Ventura, Plana de l'Hospital y la llotgeta.
La procesión fue presidida por la figura del Sant Crist crucificado, una imponente talla de madera de nogal maciza. Esta pieza, que pesa 46 kilos y mide casi dos metros de altura, es cargada por los portadores. Una figura más pequeña precede a la talla principal, abriendo el paso del cortejo.




