La intervención ha permitido trasladar el parque de media tensión de 25 kV al interior del edificio. Se han instalado nuevas celdas blindadas que sustituyen a los equipos exteriores, mejorando la eficiencia y la protección de la instalación frente a agentes externos corrosivos.
El uso de tecnología GIS (aislada bajo gas) aumenta la seguridad operativa y la resistencia de la red. Una de las ventajas clave para los clientes de Terrassa es que las tareas de mantenimiento ya no requerirán cortes temporales de luz, mejorando la estabilidad del servicio.
La digitalización de los transformadores permite ahora un control remoto total desde el centro de mando de la compañía. Este sistema automatizado agiliza la capacidad de respuesta y permite reconfigurar la red a distancia en caso de producirse cualquier fallo técnico.




