La cifra de participación ha alcanzado los 800 corredores, a los que se han sumado 150 personas que han colaborado a través del dorsal cero. El objetivo principal de la jornada ha sido dar visibilidad a una enfermedad que a menudo se confunde con otras patologías.
“"Nos hace ver que no estamos solos, que hay gente que conoce esto y que nos apoya para que podamos avanzar."
El dinero recaudado servirá para sufragar talleres de memoria y psicomotricidad organizados por la entidad. Ivet Baldó, tesorera de la asociación, ha destacado la importancia de ofrecer estos servicios de forma asequible, ya que muchos afectados son jóvenes con pensiones de incapacidad reducidas.




