Reconocido por su labor en la dirección del Hospital de Sant Llàtzer, Tamburini fue una pieza fundamental en la modernización del centro. Además de su faceta médica, fundó el Centro de Trabajadores Argentinos de Barcelona y lideró la Casa de Solidaridad, coordinando ayudas para países en vías de desarrollo.
“"Fue un incansable defensor de los derechos humanos y de la causa de los trabajadores."
Su activismo traspasó fronteras, colaborando activamente en las causas judiciales de la Audiencia Nacional contra la dictadura argentina y apoyando los procesos contra el franquismo. El último adiós tendrá lugar este sábado en la Funeraria Municipal de Terrassa.




