El colectivo de voluntarios critica que el Ayuntamiento de Matadepera obligue a Rosó Duran, responsable del centro desde hace doce años, a someterse a un proceso de estabilización cuando solo le faltan dos años para jubilarse. La situación ha provocado que la trabajadora se encuentre actualmente de baja por ansiedad.
“"Es una vergüenza. Queremos que pueda acabar estos dos años tranquila, sin presiones, haciendo el trabajo que sabe hacer mejor que nadie."
La concejala Núria Garcia sostiene que se trata de un proceso legal obligatorio para cumplir con la normativa de empleo público. Por su parte, la oposición municipal pide más flexibilidad y lamenta la parálisis de un servicio esencial para los mayores de la localidad.




