Tras largas horas de viaje, Jaume Millán encontró en Cuba una fuente de inspiración inagotable en sus coches clásicos y la arquitectura deteriorada. Esta fascinación se traduce en su exposición fotográfica, que puede visitarse en el Casal Pere Quart de Sabadell hasta el próximo 16 de julio, compartiendo espacio con las creaciones del colectivo Divergent.
Millán describe su estilo como el de un "fotógrafo que pinta", manipulando las imágenes para evocar los trazos de la pintura al óleo. Esta técnica, influenciada por la pasión de su padre por el arte pictórico, dota a sus fotografías de relieves, colores vivos y una estética cercana al impresionismo, con encuadres singulares.
Aunque algunos puristas critican el uso intensivo de la manipulación digital, el colectivo Divergent acoge tanto a fotógrafos que trabajan al natural como a aquellos que, como Millán, utilizan programas de edición como Photoshop o Illustrator.
La exposición también incluye instantáneas de escenarios de Sabadell, ofreciendo perspectivas inéditas como el Paddock con el Montseny nevado al fondo, o imágenes de Gràcia, la Mola y la plaça d’Ovidi Montllor, mostrando visiones poco conocidas de la ciudad.




