La organización sostiene que la decisión del Departament d'Educació debilita el sistema público en municipios como Terrassa, Sabadell y Sant Cugat. Según la entidad, esta planificación fomenta la masificación de las aulas y aumenta la segregación escolar en la comarca.
“"Cuando se cierran grupos públicos y se mantienen conciertos innecesarios, se está priorizando una oferta que no responde al interés general."
Las familias de localidades como Rubí y Cerdanyola ya han iniciado movilizaciones. Exigen que la renovación de los conciertos educativos para el curso 2026/27 no sea automática y se priorice siempre la oferta pública frente a la duplicidad de plazas privadas pagadas con fondos públicos.




