La decisión ha sido tomada tras un proceso de reflexión interna compartido con diversos colectivos de la izquierda independentista. Según la formación, una candidatura electoral debe ser un proyecto colectivo y arraigado, con una capacidad real de incidencia dentro de la institución, más allá de la simple presencia en las urnas.
A pesar de la renuncia a concurrir a los comicios, la CUP ha confirmado que mantendrá su actividad en Terrassa a través de los movimientos sociales. La organización continuará trabajando en ámbitos prioritarios como la vivienda, la defensa de los servicios públicos, el antifascismo y la lengua.
Históricamente, la formación tuvo representación en el consistorio egarense en el año 2015, con un concejal. Sin embargo, en las convocatorias electorales de 2019 y 2023, la candidatura no logró los apoyos necesarios para entrar en el ayuntamiento.




