Esta iniciativa, que durante una década ha promovido la salud y el bienestar entre los ciudadanos, ha tenido que modificar sus itinerarios habituales. La necesidad de adaptación surge de las medidas preventivas establecidas por la peste porcina africana, que limitan el acceso a ciertas zonas naturales.
A pesar de estos cambios, la organización ha querido mantener el espíritu de celebración, transformando la tradicional caminata solidaria en una gran fiesta. Los nuevos recorridos se han diseñado para aprovechar los espacios urbanos de Cerdanyola, especialmente los caminos del Parc de l'Alba.
“"Tenemos la suerte en Cerdanyola de tener caminos muy bonitos y grandes."
La celebración del décimo aniversario de la ECOMARXA pone de manifiesto la capacidad de adaptación de las entidades locales para continuar ofreciendo actividades que fomentan la vida activa y la cohesión social, incluso ante desafíos inesperados.




