La fotografía, obra de Ignasi Marroyo, muestra el antiguo edificio del mercado con el escudo de la ciudad y sus características paradas exteriores. Entre las vendedoras de la época se encontraba la madre del actor Enric Majó, según relata Lluïsa Pernas sobre esta pieza de la historia local.
El edificio fue obra del arquitecto Francisco Portillo e inaugurado en 1957 con la presencia del alcalde Josep Fortino y el presidente de la Diputación de Barcelona, Joaquim Buxó. Contaba con más de 50 paradas y modernos sistemas de refrigeración para abastecer a una población en constante crecimiento.
Debido a la expansión urbana, en 1974 el ayuntamiento liderado por Manuel Murillo impulsó la creación de un nuevo mercado. El antiguo edificio, conocido como el mercat vell, cerró en 1980 y fue finalmente demolido en 1986 para dar paso a la configuración actual de la zona.




