La fe une a jóvenes y mayores en la visita del Papa a Cataluña

Cientos de jóvenes del monasterio de Sant Cugat viven con pasión la visita papal, mientras que en Santa Coloma de Gramenet la celebran desde la parroquia.

Jóvenes católicos reunidos en un espacio religioso en Cataluña.
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Jóvenes católicos reunidos en un espacio religioso en Cataluña.

La visita del Papa a Cataluña ha generado una gran expectación tanto entre los jóvenes del monasterio de Sant Cugat como entre los fieles de Santa Coloma de Gramenet, que viven la fe con intensidad.

La pasión por ver al Papa León XIV en el Estadio Olímpico de Montjuïc ha movilizado a cientos de jóvenes del monasterio de Sant Cugat del Vallès. El mosén Àlex Serra explica el reto de conseguir entradas, ya que la demanda superó ampliamente la oferta, a pesar de los esfuerzos de más de 50 voluntarios. Finalmente, han conseguido entradas para casi todos los interesados.
Para jóvenes como Miquel Feliu, de 23 años, la visita papal es un "regalo" y una oportunidad para reencontrarse con otros creyentes, demostrando que hay una juventud vinculada a la Iglesia. Este encuentro representa un "motivo de esperanza" y la constatación de que "hay muchísima gente joven que cree en Dios y que tiene muchas ganas de disfrutar del encuentro con el santo padre", según Serra.
El monasterio de Sant Cugat se describe como un "oasis de fe" en Cataluña, donde cientos de jóvenes participan semanalmente en actividades de oración, formación y eventos lúdicos. Mossèn Serra destaca un cambio en el perfil de los jóvenes creyentes: ahora vienen por voluntad propia, buscando referentes, comunidad y un espacio de acogida, como relata Anna Roca, de 25 años, que encontró en el monasterio un lugar "donde poder ser ella misma" y "donde estás bien y no hace falta que finjas nada".
La fe también se vive en las redes sociales, como demuestra Miquel Feliu, quien encontró en la fe un apoyo fundamental tras ser diagnosticado con una enfermedad grave a los 17 años. A través de su cuenta @viviendoconewing, comparte contenidos para afrontar las dificultades "con alegría, con esperanza, con paz", afirmando que "es la fe, la que me ha ayudado a vivir esto de una manera excepcional".
En contraste, en la parroquia de Sant Joaquim de Santa Coloma de Gramenet, la mayoría de los fieles son personas mayores. Las limitaciones de movilidad impidieron que pudieran asistir a los actos multitudinarios, como explica Maria Massot, quien lamenta la cancelación del autocar a Montjuïc. Sin embargo, la visita del pontífice se ha convertido en el centro de la vida comunitaria, con la creación de murales, decoraciones y el aprendizaje del himno oficial, que ha generado "emoción colectiva" y reflexión sobre "la comunidad, la convivencia y la acogida", según el párroco Gerard Guerra.
La parroquia de Sant Joaquim habilitará una pantalla para seguir la visita, ya que la mayoría de los fieles no podrán asistir a los actos. El párroco Gerard Guerra participará en algunos eventos en representación de la comunidad, sintiéndose "sus ojos, su cuerpo, sus manos y su corazón". "Ellas ya lo viven con pasión, con ilusión y con ganas", concluye Guerra, destacando la huella que ya ha dejado la visita papal.