La investigación detalla cómo la familia Morros pasó de gestionar un negocio textil a fundar una de las farmacias más conocidas de la época. El establecimiento estaba situado en la calle de Sant Bonaventura, actual calle de Maximí Fornés, eje comercial de la ciudad.
El fundador fue Pau Morros Coret, hijo de Josep Morros, quien fue alcalde de Rubí en 1871. La farmacia mantuvo su actividad hasta 1935, cuando el edificio fue demolido para abrir la calle de Montserrat.




