El negocio fue inaugurado en 1924 por Maria y Josep Datzira Matarrodona. Desde sus inicios, combinó la venta de libros y papelería con un quiosco que llegó a ser el primer distribuidor de La Vanguardia en la ciudad, realizando incluso repartos a domicilio a pie por el centro histórico.
“"Teníamos repartidores que iban a pie por el Centro con fardos de periódicos a la espalda."
A lo largo de las décadas, el local ha evolucionado adaptándose a las necesidades de cada época, incluyendo una etapa como galería de arte donde expusieron figuras como Antonio Saura. La llegada de Antoni Díaz Tapias en 1969 reforzó la apuesta literaria del establecimiento, una herencia que hoy custodian Magda Díaz y Alberto Cerdán.




