El contexto de esta movilización se encuentra en el Manifiesto de Lausana, difundido por Don Juan de Borbón el 19 de marzo de 1945 desde Suiza. En esta declaración, el pretendiente a la corona se desmarcaba abiertamente de la dictadura del general Franco, exigiendo el retorno a una monarquía constitucional, un gesto que tuvo eco en la prensa internacional.
Esteve Maria Relat Corominas, médico y exalcalde durante la Dictadura de Primo de Rivera, fue apartado del poder por intrigas falangistas en 1939. Esta hostilidad se manifestó en los funerales anuales, donde Relat impedía a los ediles del consistorio franquista sentarse en el primer banco de la iglesia de Sant Fèlix, evidenciando las pésimas relaciones con el régimen local.
“"El antiguo alcalde de los años de la Dictadura había sufrido mucho. Perseguido y encarcelado, al ser liberado de la prisión acusaba grandemente, tanto en lo físico como en lo moral, las penalidades pasadas."
Estas ceremonias, celebradas el 28 de febrero, fecha de la muerte del monarca, servían como punto de encuentro para monárquicos de Sabadell y Barcelona. La organización distribuía invitaciones lujosas, algunas en catalán, y material propagandístico de calidad a favor de Juan III, a menudo sin pie de imprenta para evitar represalias, indicando un clima de semiclandestinidad.




