Salud laboral en el Ayuntamiento de Sabadell: burocracia y riesgos persistentes

El artículo denuncia la lentitud en la resolución de problemas de seguridad y salud laboral, con riesgos antiguos sin solucionar.

Imagen genérica de documentos oficiales y sellos.
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Imagen genérica de documentos oficiales y sellos.

El artículo critica la gestión de la salud laboral en el Ayuntamiento de Sabadell, señalando riesgos persistentes desde hace dos décadas y una cultura de burocracia que retrasa las soluciones.

La gestión de la prevención, la salud laboral y la seguridad en el Ayuntamiento de Sabadell ha sido objeto de críticas por la lentitud en la implementación de mejoras. Durante meses, y en algunos casos años, se han acumulado compromisos y anuncios que acaban atrapados en procesos burocráticos, informes internos o aplazamientos indefinidos, mientras el personal continúa trabajando en condiciones inseguras.
Uno de los puntos más graves es la persistencia de riesgos detectados desde el año 2003 que aún no se han resuelto. Las justificaciones habituales incluyen la priorización de otros asuntos, la espera de una rehabilitación integral o la intención de actuar 'más adelante'. El caso de la Nave de Mantenimiento y Logística es especialmente preocupante, ya que la Inspección de Trabajo estableció un plazo de 8 meses para solucionar un pavimento con riesgo de hundimiento, plazo que el consistorio ha admitido como 'inviable', previendo retrasos de hasta 20 meses.
Esta lentitud se extiende a otras áreas, como el talud del Parc Catalunya, cuyo riesgo de caída sigue pendiente de proyecto y medidas de protección. También las cortinas de la Biblioteca Vapor Badia, reclamadas desde 2023 para evitar deslumbramientos, dependen de un futuro contrato menor. Además, los equipamientos de climatización estropeados a menudo sufren retrasos en las licitaciones, impidiendo unas condiciones mínimas de trabajo.
En cuanto a la violencia ocupacional, a pesar de los discursos sobre la protección del personal municipal ante agresiones e insultos, las medidas reales están encalladas. La campaña de sensibilización ciudadana no tiene fecha, los protocolos específicos para servicios como Acción Social acumulan más de un año de retraso, y el software de alerta interna continúa 'pendiente de desarrollo'.
La situación del reglamento del Comité de Seguridad y Salud y del Protocolo de Acoso es paradigmática de la burocracia como mecanismo de dilación. Uno queda bloqueado por 'poner en agenda' y el otro paralizado por depender del primero, provocando retrasos de meses y años. Este patrón se repite con los vigilantes de seguridad, los retrasos médicos del nuevo Servicio de Prevención Ajeno (SPA), adaptaciones de puesto de trabajo y la cobertura de plazas técnicas esenciales.
Recientemente, se han registrado denuncias en cuatro ámbitos críticos: dotación de recursos materiales (como el servicio de grúa municipal), riesgos en el puesto de trabajo (Parc Catalunya), riesgos de temperatura en diversas instalaciones (Cal Estruch, CC Poblenou, CC Can Deu, CC Can Rull, Vapor Codina, Pavelló Sud, Casal Per Quart, Escola Municipal de música del Carrer Jardí, Museu d’Història), y falta de coordinación empresarial con empresas externas.
La prevención laboral no puede basarse en promesas y plazos móviles. El artículo concluye señalando la falta de recursos humanos dedicados a la prevención en Sabadell, con solo dos plazas técnicas específicas para una plantilla de 1.881 personas, en contraste con las siete de Terrassa, como un indicador del interés del consistorio por la salud de sus trabajadores.