La Sindicatura de Greuges de Sabadell cumple 20 años con desafíos persistentes

La institución, con Josep Escartín al frente, ha gestionado más de 30.000 atenciones, pero lamenta la falta de traducción de quejas en cambios reales.

Imagen genérica de un micrófono en un atril, simbolizando la comunicación institucional y la escucha ciudadana.
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Imagen genérica de un micrófono en un atril, simbolizando la comunicación institucional y la escucha ciudadana.

La Sindicatura de Greuges de Sabadell celebra su vigésimo aniversario este 1 de abril, con un balance de más de 30.000 atenciones y la consolidación de su papel como defensora de la ciudadanía.

El síndico actual, Josep Escartín, quien ha dedicado 15 años a esta labor en dos etapas, reconoce una mejora en la escucha institucional. Sin embargo, subraya la necesidad de que las quejas ciudadanas se transformen en acciones concretas por parte de la administración.

"El silencio institucional, que es una falta de respeto al ciudadano, sigue como tónica habitual dos décadas después."

Josep Escartín · Síndic de Greuges de Sabadell
Entre los principales desafíos que aún afronta la ciudad, Escartín destaca la contaminación acústica, que representa el 20% de las quejas, la calidad de la atención administrativa y la percepción de inseguridad. Estas problemáticas, según el síndico, requieren una mayor valentía política y la implementación de la ordenanza de civismo.
La institución ha ampliado su presencia con 10 oficinas de barrio y ha aumentado significativamente el número de atenciones, pasando de 49 a 30 zonas censales sin cobertura presencial en un año. Escartín también ha abordado la problemática de la cita previa obligatoria en servicios públicos, logrando su eliminación en el Ayuntamiento de Sabadell, y ha defendido la implementación de la zona verde de aparcamiento para mejorar la calidad de vida de los residentes.
De cara al futuro, el síndico quiere potenciar la proactividad de la Sindicatura con más recomendaciones de oficio, como sobre la gestión de la grúa o el mercado de la vivienda. También prevé abrir la institución a los menores de edad y preparar un traspaso ordenado para su sucesor, aunque no descarta la posibilidad de continuar si la institución se encontrara en riesgo.