Las Caramelles de Terrassa consolidan su recuperación con una gran afluencia de público

La tradición, impulsada por diversas entidades locales, reunió a cientos de personas en el Antic Poble de Sant Pere, superando las expectativas.

Imagen genérica de un pasacalles festivo con gente y confeti.
IA

Imagen genérica de un pasacalles festivo con gente y confeti.

La celebración de las Caramelles en Terrassa el 6 de abril de 2026 consolidó su recuperación, atrayendo a cientos de personas que siguieron el pasacalles desde la plaza del Vapor Ventalló hasta el Antic Poble de Sant Pere.

La tradición de las Caramelles se ha consolidado como uno de los pasacalles más destacados de Terrassa. Desde su recuperación hace cinco años, la edición de este año ha generado una expectación sin precedentes, con una participación masiva de la ciudadanía. La comparsa, que inició su recorrido en la plaza del Vapor Ventalló con una cincuentena de caramellers, fue sumando seguidores hasta superar los dos centenares de personas al llegar al Antic Poble de Sant Pere.

"El primer año que recuperamos las Caramelles, podríamos decir que éramos cuatro gatos. Estamos muy contentos con esta acogida. También ayuda el hecho de ir a parar a Sant Pere, con esta estructura de pueblo, que hace que mucha gente de allí se sume y participe."

Carles Llongueras · Músico y carameller
El evento atrajo a un público diverso, desde veteranos que recuerdan las Caramelles de su infancia hasta jóvenes y niños, cuya presencia en esta festividad es cada vez más notable. Durante el recorrido, se interpretaron clásicos de la cultura catalana como La Filomena, La Muntanyeta o Marieta Cistellera, dando la bienvenida a la primavera. Los participantes lucían indumentaria tradicional de color rojo, un color que, según Llongueras, simboliza la vida y la resurrección de la Pascua.
La iniciativa, recuperada e impulsada por La Xemeneia, el Aula de Música Tradicional Terrassenca y la AVV del Antic Poble de Sant Pere, contó este año con la novedad de la participación de los Geganters de Terrassa, acompañados por los Bastoners de Sant Pere. Los gegantons Carmeta y Antoni Masseguer lideraron el pasacalles hasta la Seu d'Ègara, donde los Bastoners recibieron a los caramellers con el ritmo de sus bastones.
Uno de los momentos más esperados de la tradición fue el festín. Después de las canciones, el pasacalles se dirigió por las calles de Sant Pere, donde los vecinos esperaban con refrigerios y golosinas. Los caramellers alzaron sus cestas a los balcones para recoger dulces, galletas y bebidas, en un intercambio festivo que refuerza el sentido comunitario de la celebración.