La candidatura de Matas se produce en un contexto de división con la ejecutiva local liderada por Francesc Baró. El concejal ha denunciado que se está impidiendo la entrada de nuevos militantes favorables a su sector, una situación que ha calificado de poco democrática y dirigida desde la sede central en Barcelona.
“"Nos parece muy grave que un partido que quiere ser democrático actúe de esta manera. Están creando listas de buenos y de malos."
Además de las trabas a la afiliación, Matas y la edil Katia Botta se enfrentan a un expediente sancionador por supuesta indisciplina. El portavoz asegura haber acatado todas las órdenes tras abandonar el gobierno de Sabadell y considera que la dirección busca sacarlo de la circulación política antes de las primarias.




