La expectación por uno de los grandes derbis del fútbol catalán ha movilizado a la masa social del Sabadell. Aunque el club disponía de un millar de entradas, la cifra de ventas ya supera las 750 localidades. Las oficinas de la entidad en la Nova Creu Alta permanecen abiertas para intentar alcanzar la meta de los 800 desplazados a Tarragona.
El partido llega en momentos opuestos para ambos conjuntos. Mientras los vallesanos defienden la primera posición, el Gimnàstic de Tarragona se encuentra en zona de descenso. Esta situación ha provocado un relevo en el banquillo tarraconense con la llegada de Pablo Alfaro, que se estrenará como técnico grana en este enfrentamiento.
El encuentro también vivirá el reencuentro de Alan Godoy con su antiguo club. Además, la previa ha estado marcada por una rectificación del Comité Técnico de Árbitros. Inicialmente, se había designado a Oriol Cartiel Arasa como cuarto árbitro, pero al pertenecer a la delegación de Sabadell, ha sido sustituido por Sergi Rimbau Guillaumes, de la delegación de Girona.




