Montcada i Reixac: Obras de soterramiento de la R2 avanzan con desafíos y nuevos proyectos

Dos años después de su inicio, los trabajos para soterrar las vías de la R2 en Montcada i Reixac mantienen el calendario, a pesar de las afectaciones en la vida diaria y la movilidad local.

Imagen genérica de unas obras de gran envergadura en un entorno urbano.
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Imagen genérica de unas obras de gran envergadura en un entorno urbano.

Las obras de soterramiento de las vías de la R2 en Montcada i Reixac cumplen dos años con un balance positivo en la ejecución, aunque generan preocupación por las afectaciones en la movilidad y el comercio local.

El macroproyecto para hacer subterráneas las vías de la R2 a su paso por Montcada i Reixac, previsto para un total de siete años, ha llegado a su segundo aniversario con un progreso favorable. El alcalde Bartolomé Egea ha destacado que los trabajos avanzan según el calendario establecido, a pesar de un 'susto' vivido a principios de 2025 con la aparición de grietas en tres edificios de Can Sant Joan, lo que requirió una parada temporal para implementar nuevas técnicas de perforación y profundización.
La convivencia con las obras, sin embargo, no es sencilla para los residentes. La movilidad en el municipio, ya compleja por la presencia de vías, autopistas y ríos, se ha visto agravada por cortes de calles, ruido, polvo y el tráfico de camiones de grandes dimensiones que se mueven por la zona. Egea ha expresado su inquietud por las dificultades de desplazamiento, los problemas de aparcamiento y el impacto negativo en el comercio local y los centros educativos cercanos a las zonas de actuación.
Paralelamente, se están proyectando mejoras significativas en las estaciones de tren. La estación de Terra Nostra ya ha sido renovada y es accesible. En Montcada-Bifurcació, en Can Sant Joan, se ha completado la primera fase con la nueva playa de vías y se ha adjudicado la construcción de un nuevo edificio por siete millones de euros. Las obras en la estación de Montcada-Ripollet (R3) ya están en marcha, mientras que la remodelación de Montcada-Manresa se encuentra en fase de estudio debido a su compleja accesibilidad. La estación de Montcada Centre, de la R2, será soterrada y 'muy moderna'.

"Lo que no tiene sentido es que una autopista que pasa de punta a punta por la ciudad no tenga ni entrada ni salida. Por el tema industrial, por los polígonos que tenemos, sería muy importante hacerlo para desviar el tráfico. Nosotros se lo hemos pedido a la consejera y está en estudio."

Bartolomé Egea · Alcalde de Montcada i Reixac
En el ámbito de las infraestructuras viarias, el Ayuntamiento de Montcada i Reixac ha solicitado la instalación de pantallas acústicas y la creación de un nuevo enlace en la C-33. La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ya anunció en febrero que la Generalitat y el consistorio trabajan en los estudios previos para el enlace. La jefa de la oposición y portavoz de En Comú Podem, Laura Campos, ha subrayado la urgencia de las pantallas, afirmando que el ruido de la C-33 es una 'tortura diaria' para los barrios adyacentes, especialmente desde la liberación de los peajes de la AP-7.
En cuanto a servicios sociales, el gobierno local (formado por PSC, Vivim y PP) ha iniciado los trámites para construir una residencia y centro de día con 120 plazas de residencia, 30 de centro de día y 36 viviendas dotacionales. La licitación para la construcción y explotación se aprobó a finales de 2025. La concejala de Servicios Sociales, Estela Valdivia, defendió el proyecto como una 'necesidad' ante el 16% de la población mayor de 65 años. La oposición, representada por ERC y Comuns, ha expresado dudas sobre la viabilidad de la concertación de plazas por parte de la Generalitat, aunque Valdivia ha asegurado el compromiso de la consejera de Drets Socials para garantizar plazas públicas.

"Nos podríamos encontrar con un centro 100% privado porque nadie nos puede asegurar que la Generalitat acabe concertando plazas en el futuro servicio."

Laura Campos · Portavoz de En Comú Podem
Otra iniciativa reciente es la creación de una sexta guardería en el barrio de Mas Duran, una propuesta que ha recibido el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas. Finalmente, el presupuesto de 2026 ha sido aprobado solo con los votos del equipo de gobierno, que lo considera 'legal, responsable, prudente, realista y profundamente social'. La oposición, sin embargo, ha criticado la 'falta de rigor' y la 'fragilidad' de las cuentas, que dependen de ingresos volátiles y no muestran un 'proyecto claro de ciudad a medio y largo plazo'.