Lluís Labòria Martorell fue una pieza fundamental en la modernización de la cultura egarense. Su etapa más destacada comenzó en septiembre de 1965, cuando asumió la presidencia de Amics de les Arts. Bajo su mandato, se materializó la fusión con Joventuts Musicals y se fundó el Cine Club en 1966.
Durante la transición, entre los años 1976 y 1979, Labòria volvió a encabezar la entidad, convirtiendo su sede en un espacio de libertad y tolerancia. Su compromiso con la lengua y el país le llevó a presidir la delegación local de Òmnium Cultural entre 1983 y 1987.
El activista también fue uno de los impulsores del Ateneu Terrassenc desde su fundación en 1996, institución que le reconoció como Socio de Honor en 2022. Además, participó activamente en la Coordinadora de Entidades para el Congrés de Cultura Catalana.




