Nuevo cuerpo de inspectores municipales para mejorar el espacio público en Terrassa

El nuevo equipo de 18 agentes supervisará contenedores, semáforos y andamios para garantizar el orden urbano.

Imagen genérica de un inspector municipal revisando el espacio público.
IA

Imagen genérica de un inspector municipal revisando el espacio público.

El Ayuntamiento de Terrassa ha creado un nuevo cuerpo de inspectores municipales para supervisar y mejorar el estado del espacio público, cubriendo aspectos como la limpieza, el funcionamiento de los semáforos y la seguridad de las obras.

El gobierno municipal de Terrassa ha presentado un nuevo cuerpo de inspección encargado de controlar diversos aspectos del espacio público. Su labor incluirá desde el control del desbordamiento de los contenedores y el buen funcionamiento de los semáforos, hasta la correcta colocación de los andamios en zonas de obras.
El objetivo principal de esta iniciativa es mejorar el estado general de la vía pública. Según ha explicado David Gómez, teniente de alcalde del Área de Calidad Urbana, este nuevo cuerpo unifica funciones que antes estaban fragmentadas entre diferentes inspectores especializados. "Hasta ahora ya existían inspectores de la vía pública del Ayuntamiento, pero la diferencia es que inspeccionaban temas concretos. Los de limpieza, por ejemplo, se encargaban solo de la limpieza", ha puntualizado.
El nuevo equipo está formado por 18 inspectores e inspectoras que realizarán una revisión integral de lo que sucede en la calle. "Lo que queremos es tener mucha territorialidad: que cada día haya inspectores en todas las franjas horarias (mañana, tarde y noche) en todo el territorio de la ciudad", ha declarado Gómez.

"Al final es ser un ciudadano con un ojo muy crítico y buscar que todo esté en orden, controlar el estado del espacio público y también los servicios municipales."

Una inspectora
Desde el Ayuntamiento consideran que esta figura ganará presencia en las calles, permitiendo un conocimiento directo de las necesidades ciudadanas y una actuación más rápida ante los incidentes.
Los inspectores tienen la capacidad de levantar acta ante infracciones detectadas, como mesas mal colocadas en las terrazas o una incorrecta separación de residuos por parte de los comercios, lo que puede acarrear sanciones municipales. En caso de detectar una farola apagada, por ejemplo, lo reportan al servicio técnico correspondiente para su reparación.
Los agentes han recibido una formación de tres meses con los responsables de cada área municipal y se han instruido en competencias digitales para utilizar una aplicación móvil y una tableta táctil en el desarrollo de su trabajo.
Según explica una de las inspectoras, los agentes están divididos por barrios según la demanda y la actividad, asignando más personal a las zonas más dinámicas y menos a las más tranquilas.
Además, su identificación visible permitirá a los vecinos dirigirse directamente a ellos para comunicar incidentes e irregularidades en el espacio público.