La medida llega tras días de movilizaciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y la comunidad educativa de la escuela Pau Vila i Dinarès. La presión mediática y política, encabezada por la concejala Lluïsa Melgares, ha sido clave para que la administración, dueña del piso desde 2024, reconsiderara el lanzamiento.
“"Estamos muy contentos por la familia, pero aún tenemos inquietud porque no conocen más detalles sobre la solución definitiva."
La familia reside en la calle Menéndez i Pelayo desde hace cinco años y cuenta con un informe de vulnerabilidad. Actualmente están tramitando su regularización administrativa en España, un proceso que se habría visto gravemente comprometido si hubieran perdido su lugar de residencia.




