El Institut Can Roca de Terrassa se enfrenta a un problema significativo con la fachada del CAP Can Roca, que comparte un muro con el centro educativo. La Asociación de Familias (AFA) del centro se muestra muy preocupada ante la posibilidad de que, el próximo curso, los estudiantes no dispongan de espacio suficiente para el recreo o las clases de educación física. Por este motivo, instan al Consorci Sanitari de Terrassa (CST), gestor del CAP y propietario del muro, a encontrar una solución rápidamente.
La detección del mal estado del muro se produjo en diciembre del año pasado. Tras la intervención de Policía, CST, Bomberos y técnicos del Departament d’Educació, se constató el riesgo de caída. Como medida de seguridad, se instalaron vallas y una gran reja protectora, que ha reducido el patio en casi la mitad. Esta situación afecta especialmente a los 500 alumnos de ESO que realizan el recreo dentro del centro, mientras que los de Bachillerato salen a la calle.
Técnicos del Departament de Salut visitaron el instituto en abril para evaluar los requisitos de la reparación, con el objetivo de tener el proyecto listo para licitar. Sin embargo, se ha informado que la tramitación, a pesar de ser un contrato menor, podría retrasar el inicio de las obras hasta octubre, ya iniciado el curso. La AFA reclama que la reparación se haga por vía de urgencia, ya que durante las obras el patio quedará totalmente inhabilitado, planteando interrogantes sobre dónde realizarán las actividades los alumnos.
El director del centro, Daniel Garreta, ha expresado que los trámites se han demorado en exceso desde la detección del daño. A pesar de reconocer la necesidad de seguir los procedimientos administrativos, considera que se podría haber acelerado el proceso. Garreta ha agradecido las medidas de seguridad implementadas para proteger a los alumnos, pero lamenta la lentitud en la solución definitiva.
Desde el Consorci Sanitari de Terrassa, se ha destacado que la instalación de la red protectora responde a la voluntad de prevenir cualquier riesgo de desprendimiento y garantizar la seguridad de ciudadanos y profesionales. En cuanto a la reparación de la fachada del CAP, el CST afirma que el Servei Català de la Salut, como propietario del edificio, está trabajando para solucionar la incidencia con celeridad y todas las garantías, y que próximamente se informará a las partes afectadas.




