Un año más, Rubí se ha convertido en el centro del mundo vinícola catalán al ser la sede de la cata final de los Premios Vinari. Este martes, cerca de 200 vinos que superaron la selección previa de junio han sido evaluados a ciegas por cinco mesas de catadores profesionales, incluyendo enólogos y sumilleres.
Durante aproximadamente cuatro horas, el jurado ha valorado las botellas anónimas que aspiran a obtener las medallas de los Premios Vinari 2026. La alcaldesa, Ana María Martínez Martínez, ha destacado la fuerte vinculación histórica de Rubí con el cultivo de la vid y la producción de vino, recordando los orígenes del Celler como cooperativa fruto del esfuerzo colectivo.
"Esta Bodega nació como bodega cooperativa fruto del esfuerzo compartido de muchas personas. Hoy es un equipamiento cultural y man de los Premios Vinari y, en breve, volverá a ser el escenario de la Feria del Vino. Hace catorce años que Rubí y los Premios Vinari compartimos este camino", ha declarado la alcaldesa.
Una vez finalizada la cata, se ha celebrado una cena relacional de pie en la sala de las Tines del Celler, con la presencia de catadores, representantes del sector, periodistas especializados y autoridades municipales.
Los resultados definitivos de la cata final se darán a conocer el próximo 2 de octubre, durante la gala de entrega de los Premios Vinari, que tendrá lugar en el Auditori de Vilafranca del Penedès.




