La capital vallesana ya acumula 31 noches tropicales este año: dos en junio, 13 en julio y 16 durante los primeros 20 días de agosto. Según Aleix Serra, jefe de control de calidad de datos del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), ha sido un verano excepcional, y la temperatura nocturna es un buen indicador para valorarlo.
En la última década, cinco veranos no superaron las diez noches tropicales (2018, 2019, 2020, 2021 y 2024), cuatro más oscilaron entre las 11 y las 20 (2016, 2017, 2022 y 2025), y en 2023 se registraron 26 noches. Este año, con 31, ya supera todos los anteriores. Serra no descarta que pueda haber alguna noche tropical más antes de que termine el mes de agosto.
Históricamente, junio suele tener menos de dos noches tropicales, mientras que en julio y agosto los valores aumentan significativamente. La ubicación geográfica de Sabadell, entre la zona interior y la costa, influye en este patrón. La temperatura del mar, más fresca a principios de verano, ayuda a moderar las noches de junio, mientras que en julio y agosto el efecto se intensifica.
Sabadell ha vivido el inicio de verano más cálido de la historia, con una temperatura máxima media de 32,7 ºC durante los dos últimos meses, 3,2 ºC por encima de la media histórica (29,5 ºC). Las noches también han sido más cálidas de lo habitual, con anomalías significativas respecto a la media de la serie 2010-2025.
El técnico del Meteocat subraya una tendencia indiscutible de aumento de las temperaturas, y prevé que este verano pueda ser el más cálido de la historia durante un tiempo, aunque reconoce que existen fluctuaciones anuales.
En cuanto a las noches tórridas (mínimas superiores a 25 ºC), la temperatura más alta registrada en Sabadell desde 2008 fue de 24,4 ºC la noche del 23 de agosto de 2023. Según los datos oficiales, no se ha registrado ninguna noche tórida en la ciudad.
Esta ausencia de noches tórridas en los registros oficiales se explica por la ubicación de la estación meteorológica del Meteocat en el Parc Agrari, alejada de la zona urbana y rodeada de terrenos agrícolas. Según Serra, una estación situada en un ámbito urbano, como podría ser el Ayuntamiento de Sabadell, registraría temperaturas superiores, con variaciones de dos a cuatro grados durante la noche.
El Meteocat defiende la necesidad de mantener estaciones fuera de los núcleos urbanos para documentar mejor las tendencias climáticas sin anomalías propias de las zonas urbanas.




