Los dispositivos se han instalado en ocho motos y ocho furgonetas que operan diariamente en la ciudad. El proyecto cuenta con la colaboración de la Corporación Sanitaria Parc Taulí y ha requerido la formación específica de 30 empleados de la compañía para su correcto uso.
“"Los DEA están diseñados para utilizarlos con mucha seguridad con un mínimo entrenamiento; celebramos que la iniciativa acercará a la población una herramienta que puede salvar vidas."
Con una inversión de 6.000 euros anuales, estos nuevos equipos refuerzan la red de seguridad de Sabadell, complementando los desfibriladores ya existentes en centros deportivos y edificios municipales. La rapidez de actuación es clave, ya que en Cataluña se producen unas 2.700 paradas cardiorrespiratorias al año.




