Rodríguez formó parte de la junta de la Asociación de Vecinos de Campoamor durante 26 años, ejerciendo como presidenta en seis de ellos. Su compromiso social también fue notable en la Hermandad del Rocío de Sabadell, donde era una integrante muy activa.
“"Nos enseñó que un barrio no son solo calles, sino personas que se miran a los ojos y luchan juntas."
Bajo su impulso nació el taller Escola de vida, premiado por su labor con las personas mayores. En 2024, la Federación de Asociaciones Vecinales de Sabadell (FAVS) reconoció oficialmente su dedicación histórica a la mejora de los barrios de la ciudad.




